Algeria / 28-10-2009

Plaga de antisemitismo por Daniel S. Mariaschin

Pareciera como que el mundo se desentiende de la unión que amenaza contra la paz y la estabilidad internacionales – la alianza entre Iran y Venezuela que logra exportar exitosamente su modelo dictatorial por toda América Latina.

David Romero, director de Radio Globo de Honduras y partidario entusiasta de3l presidente Manuel Zelaya, nos aporta el ejemplo ultimativo de cómo ese dúo logra esparcir exitosamente el odio por toda la zona. El 25 de septiembre, Romero se expresó en estos estremecedores términos:

“Hay días en los que me pregunto si Hitler tenía o no tenía razón cuando exterminó a los judíos por medio del Holocausto. Si en este país existen personas que lo perjudican, esos son los judíos, los israelíes.

“De acuerdo a lo que he estudiado, me pregunto: ¿por qué no le permitimos a Hitler completar su cometido histórico? Pido disculpas por esta expresión grotesca, pero me pregunto, después de haber comprendido eso y otras cosas, si no hubiese sido justo y lógico permitirle a Hitler concretar su visión histórica.”

Los vergonzosos conceptos vertidos por Romero fueron consecuencia de la declaración en público de Zelaya respecto de hqaber estado expuesto a “gases alucinógenos” y a “radiación” y que “mercenarios israelíes” planean asesinarlo.

Como consecuencia del derrocamiento de Zelaya el 28 de junio, comenzaron a surgir y a esparcirse por todo Honduras todo tipo de teorías de conspiración junto con falsas acusaciones respecto de las cuales Israel tuvo que ver con el derrocamiento y que Israel reconoció al gobierno de facto de Roberto Micheletti.

En una carta abierta, Zelaya intentó deslindarse de las declaraciones antisemitas de Romero, pero del lenguaje utilizado por los seguidores y simpatizantes de Zelaya emana un olor tan groseramente antisemita, al punto tal que la reducida comunidad local expresó su profunda preocupación por los ya demasiado reiterados mensajes antisemitas.

¿Cuál podría ser la razón de tan lamentable fenómeno en Honduras? Es imposible referirse a estos casos sin tomar en cuenta la influencia del presidente de Venezuela Hugo Chávez en la zona. El gobierno de Chávez creó una atmósfera fuertemente antisemita contra los judíos de Venezuela. Chávez y sus seguidores se refieren con frecuencia a Israel como el “brazo asesino” de los EEUU comparando a los israelíes con los nazis – comparación sumamente deforme y ridícula que no soporta análisis racional alguno.

Las relaciones económicas, financieras y militares entre Chávez y el presidente iraní Mahmoud Ahmadinejad explican esa forma de expresarse.

Cuanto más se afianzan las relaciones entre Venezuela e Iran, más se fortalece el mensaje antiisraelí que se deja oír desde Caracas, ciudad capital de Venezuela. La abundancia de teorías de conspiración que acusan a Israel y a la comunidad judía del derrocamiento de Zelaya es sumamente preocupante, especialmente a la luz de la inestabilidad política que reina en el país y el potencial de violencia que tal situación provoca.

No hay que tomar en cuenta solamente la relación entre Venezuela e Iran. Chávez también flirtea con otros estados igualmente peligrosos, entre ellos Libia y Siria. Chávez no sólo introduce a Iran en la zona, también lo hace con otras tiranías no menos antisemitas y antiisraelíes.

Las naciones democráticas y responsables de América deben unirse en organizaciones regionales como la Organización de Estados Americanos – OEA o la Unión de las Naciones Sudamericanas – UNASUR – con el objeto de defender los postulados de una democracia que los gobiernos de la región se esforzaron tanto en obtener.

Sin embargo, un hecho optimista tuvo lugar últimamente: José Manuel Insulza, secretario general de la OEA, conminó al gobierno venezolano a permitir la visita de la Comisión Interamericana por los Derechos Humanos – IACHR. A pesar de que es poco probable que Chávez permita que dicha comisión visite su país (de acuerdo a su reglamento, la IACHR puede visitar únicamente a países cuyos gobiernos la hayan invitado expresamente), es probable que la reacción del secretario general apunta a que los países de América Latina comienzan a mostrar signos alentadores de lucha contra los poderes dictatoriales que se están esparciendo como una plaga por toda la región. No se trata aún de algo concreto, pero es un comienzo.

Daniel S. Mariaschin es vicepresidente de Organización Mundial Bnei Brith.

Fuente: http://www.bnaibrith.org/